26/10/2008

Fragmentos de un alma enamorada del amor


Hablo de ti en primera persona,

porque no encuentro diferencias

que distingan tu vida de mis sueños,

porque me gusta imaginar

que cuando leas me verás,

y recordarás mi voz,

porque al hablar de mi te veo

y entonces escribo,

apasionadamente sobre mi…


Como imprevista generación espontánea

de pronto presté atención a tu mirada

y tus ojos se llenaron de misterio,

de pronto me robaste las palabras

y comencé a balbucear poemas descompuestos

fragmentados en monosílabas desacomodadas,

en grotescas rimas construidas,

según aquellos que no pueden entender

que de pronto…

el lenguaje suele desaparecer.


Al final de cuentas,

mas allá de la apariencia,

y más acá de la armadura,

dentro de cada cuerpo

palpita un corazón que anhela;

cruzar el puente de la soledad

y el miedo.


Los nombres cambian…

¿Qué es lo que se quiere

con tantos labios?

Las caras se permutan…

¿Qué es lo que se busca

con tantas ilusiones?

La vida pasa...

¿Qué es lo que se ama

con tantas almas?


Coincidencias en caminos que se cruzan,

uno pone el pié y el otro el paso,

la física y sus leyes de atracción,

con cuerpo y cara que armonizan

las reacciones impulsadas por la química

que nunca nos enseñaron en la escuela.

¿Qué sustancia nos hizo extraordinarios?

¿Que luz nos dejó ciegos para ver?

y la comprensión absoluta del mínimo gesto

que no logra entender el erudito del idioma...

¿Quién la explica? ¿Quién la garantiza?

¿Quién la perpetúa?