04/12/2006

Superlatividad

Esperar un momento en la vida que llega después de ignorar las palabras de aquellos que apresuran al jamás bien llamado amor liberado. Soportar la presión de un mundo que corre tan rápido que no se detiene a esperar a los que en su caudal se quedan contemplando en silencio la luna. Encontrar en el instante, lugar y ser preciso la entrega total del fluir. Un gemido que no resulta solamente del eco de locura sino que trasciende y deja un regalo al alma. Palabras que se vuelven vida que a la vez se vuelve polvo cósmico en el viento y vuela en el tiempo lejos para nunca regresar y siempre permanecer girando en la espiral del presente delirante.